Ultimamente he leído muchas entradas de blogs que abusan de las negritas (del bold, o strong). Sólo tengo algo que decir:
Carajo con las negritas: si las usas, no dejas leer. Lo peor es que vas a cualquier blog y las encuentras. ¿A qué hora se puso de moda? Las negritas son como las mayúsculas (altas): chingas a la lectura y a tu lector usándolas. Blogueros: por favor, si no tienen ni puta idea de tipografía o legibilidad, no las usen, por su madre.
Instrucciones para usar este blog: leer. Si el título empieza con mayúscula, el texto es un cuento o ensayo; si no, pues no.
blurblog en newsblur
28.7.10
23.6.10
provisión mínima
La provisión mínima para cualquier legislación sobre los derechos de autor en la era digital:
El propietario de los derechos de autor (copyright) de una o varias obras podrá autorizar al público para remover cualquier candado digital con el objeto de acceder a y hacer uso de dichas obras protegidas bajo el derecho de autor (copyright).
Traducción express de la frase de Cory Doctorow:
El propietario de los derechos de autor (copyright) de una o varias obras podrá autorizar al público para remover cualquier candado digital con el objeto de acceder a y hacer uso de dichas obras protegidas bajo el derecho de autor (copyright).
Traducción express de la frase de Cory Doctorow:
A copyright proprietor may authorize the public to remove a digital lock in order to gain access and to use of his copyrighted works.
15.6.10
3.6.10
páguenme por no ver el futbol
Señores: páguenme por no ver el futbol. Si no me pagan, juro que veré todos y cada uno de los partidos de la selección mexicana, en tiempo real; a pesar de que en realidad el futbol ni me gusta y que los partidos son en horas laborables.
¿Y eso qué? Los oigo preguntar. Pues que soy de mala suerte: cada vez que los veo, pierden. Y, cuando no los veo, al menos empatan.
¿Que no? Vamos a hacer recuento:
México 1986: tenía siete años, así que se puede considerar que ya sabía qué onda con el futbol (patear el balón; meter goles). Mis papás me llevaron al Azteca a ver el partido contra Bulgaria. Me quedé dormido (desperté sólo dos veces al grito de gol, sin haber visto nada): ganaron. El siguiente partido lo vi en la televisión, de principio a fin, con mi llavero de Pique en la mano: perdieron.
Estados Unidos 1994: Vi el partido contra Noruega: perdieron. Luego me planté frente a la televisión en octavos de final, contra Bulgaria, gritando:
--¡Vamos a hacer yogurt!
Perdieron en penales.
Francia 1998: Estaba resuelto a no ver el mundial hasta que alguien me dijo: van contra Alemania en cuartos. Prendí la tele cuando México iba ganando 1-0: Alemania metió dos goles al poco rato, sin respuesta de los de verde.
Corea-Japón 2002: Nos juntamos en casa de un amigo a ver (a una hora infame) el partido contra Estados Unidos, de octavos. Esa noche, al faltar veinte minutos para que acabara el juego, uno de los invitados dijo:
--Ya me voy.
A lo que el anfitrión contestó, memorablemente:
--Ah sí, ¿verdad? Cuando ganan: ¡ganamos, ganamos!; pues ahora ¡quédate y pierde!
Alemania 2006: No vi el partido contra Angola porque choqué (por eso, creo, empataron). El de Portugal sí lo vi, y perdieron. El de Argentina lo vi de principio a fin. Justo cuando creía que se acababa el maleficio, nada: primero el autogol de Borgetti, luego el golazo de Maxi Rodríguez.
Eliminatorias y preparación mundial 2010: No vi ningún partido (por lo que estaban perdiendo sin mi ayuda). El definitivo de la clasificación, contra Estados Unidos, no lo vi porque estaba sacando mi pasaporte.
Los de preparación: No vi mas que los partidos contra Inglaterra y contra Holanda y ambos los perdieron, gacho. Una última prueba: hoy no estaba viendo el partido contra Italia, pero pregunté y me dijeron que iban ganando dos cero faltando ocho minutos. Pensé que no pasaba nada si los veía tantito. Busqué una tele. En cuanto empecé a verlo, Italia metió gol. Me di la vuelta y dejé de verlo: si he seguido son capaces de, en tres minutos, perder.
Así las cosas, señores: si no recibo, digamos, mmm, unos quince mil pesos de aquí al próximo jueves, me saltaré mis obligaciones laborarles, sentimentales y de otras índoles y veré los tres partidos que jugará México de principio a fin. (No jugará más, porque los estaré viendo, ja).
Me dejan un mensaje con su correo electrónico y les mando mi cuenta de Paypal. Cada día actualizaré el monto recibido.
No es broma. O sí, y es cósmica. Ustedes decidan.
¿Y eso qué? Los oigo preguntar. Pues que soy de mala suerte: cada vez que los veo, pierden. Y, cuando no los veo, al menos empatan.
¿Que no? Vamos a hacer recuento:
México 1986: tenía siete años, así que se puede considerar que ya sabía qué onda con el futbol (patear el balón; meter goles). Mis papás me llevaron al Azteca a ver el partido contra Bulgaria. Me quedé dormido (desperté sólo dos veces al grito de gol, sin haber visto nada): ganaron. El siguiente partido lo vi en la televisión, de principio a fin, con mi llavero de Pique en la mano: perdieron.
Estados Unidos 1994: Vi el partido contra Noruega: perdieron. Luego me planté frente a la televisión en octavos de final, contra Bulgaria, gritando:
--¡Vamos a hacer yogurt!
Perdieron en penales.
Francia 1998: Estaba resuelto a no ver el mundial hasta que alguien me dijo: van contra Alemania en cuartos. Prendí la tele cuando México iba ganando 1-0: Alemania metió dos goles al poco rato, sin respuesta de los de verde.
Corea-Japón 2002: Nos juntamos en casa de un amigo a ver (a una hora infame) el partido contra Estados Unidos, de octavos. Esa noche, al faltar veinte minutos para que acabara el juego, uno de los invitados dijo:
--Ya me voy.
A lo que el anfitrión contestó, memorablemente:
--Ah sí, ¿verdad? Cuando ganan: ¡ganamos, ganamos!; pues ahora ¡quédate y pierde!
Alemania 2006: No vi el partido contra Angola porque choqué (por eso, creo, empataron). El de Portugal sí lo vi, y perdieron. El de Argentina lo vi de principio a fin. Justo cuando creía que se acababa el maleficio, nada: primero el autogol de Borgetti, luego el golazo de Maxi Rodríguez.
Eliminatorias y preparación mundial 2010: No vi ningún partido (por lo que estaban perdiendo sin mi ayuda). El definitivo de la clasificación, contra Estados Unidos, no lo vi porque estaba sacando mi pasaporte.
Los de preparación: No vi mas que los partidos contra Inglaterra y contra Holanda y ambos los perdieron, gacho. Una última prueba: hoy no estaba viendo el partido contra Italia, pero pregunté y me dijeron que iban ganando dos cero faltando ocho minutos. Pensé que no pasaba nada si los veía tantito. Busqué una tele. En cuanto empecé a verlo, Italia metió gol. Me di la vuelta y dejé de verlo: si he seguido son capaces de, en tres minutos, perder.
Así las cosas, señores: si no recibo, digamos, mmm, unos quince mil pesos de aquí al próximo jueves, me saltaré mis obligaciones laborarles, sentimentales y de otras índoles y veré los tres partidos que jugará México de principio a fin. (No jugará más, porque los estaré viendo, ja).
Me dejan un mensaje con su correo electrónico y les mando mi cuenta de Paypal. Cada día actualizaré el monto recibido.
No es broma. O sí, y es cósmica. Ustedes decidan.
23.5.10
querido internet:
Ya acabó Lost. ¿Podemos seguir? No me importa lo que haya pasado: te extraño. Vuelve, internet, vuelve.
22.5.10
estimados amigos de facebook
Temo decirles que los he abandonado casi por completo. De hecho era rara la ocasión en que me podían hallar dentro de Facebook: aún cuando parezca que estoy conectado porque estoy subiendo cosas, no lo estoy: uso un servicio de notificaciones automáticas que comparte lo que leo en Google Reader. Las cosas que comparto son, en esencia, mis bookmarks, cosas que conservo por interesantes, porque quiero volver a ver y no tengo tiempo, porque me dan ideas.
El punto es que he borrrado casi toda mi información de Facebook; incluso he eliminado la posibilidad de escribir en las "paredes" tanto para mí, como para otros entrando a mi cuenta. He abandonado todos los grupos a los que pertenecía y borrado también todas las fotos que yo había subido. He bloqueado en la medida de lo posible la habilidad que tenga el sistema para compartir mis datos con completos extraños y conectarse con conocidos o desconocidos, en forma de publicidad o de cualquier otro modo. Esto lo escribo para que no se tomen personal el haber abandonado su grupo o propuesta. Sigo y seguiré recibiendo los mensajes privados y noticias importantes que me envíen, y lo haré hasta que esto se convierta en el mismo lote baldío de lo que algún día fue HI5 o MySpace.
¿Por qué hacer algo así? Porque no me gusta sentirme usado. No soy parte de un producto y mis datos no son mercancía intercambiable. Para Facebook tú eres el producto, los anunciantes son el cliente; la lealtad está con el cliente y no con el producto. Además, no me estaba gustando nada esa sensación de que en cualquier momento podría empezar a recibir llamadas por teléfono de completos extraños que tuvieran mis datos, ya fuera para extorsionarme o para venderme cosas ("¡Pero a seis de tus amigos les gustó!"), que al final es lo mismo.
No es esto un exhorto a que hagan lo mismo, para nada. Se queden o se vayan de Facebook, si no los había visto en seis años, eso no va a cambiar que seamos amigos o no. Si de verdad quieren mantener el contacto, llámenme; si quieren mantener un contacto virtual y una conversación, estoy en Google Reader casi todo el día (tal como su nombre lo indica, leyendo). Si me sigues, te sigo, a menos que seas spam.
El punto es que he borrrado casi toda mi información de Facebook; incluso he eliminado la posibilidad de escribir en las "paredes" tanto para mí, como para otros entrando a mi cuenta. He abandonado todos los grupos a los que pertenecía y borrado también todas las fotos que yo había subido. He bloqueado en la medida de lo posible la habilidad que tenga el sistema para compartir mis datos con completos extraños y conectarse con conocidos o desconocidos, en forma de publicidad o de cualquier otro modo. Esto lo escribo para que no se tomen personal el haber abandonado su grupo o propuesta. Sigo y seguiré recibiendo los mensajes privados y noticias importantes que me envíen, y lo haré hasta que esto se convierta en el mismo lote baldío de lo que algún día fue HI5 o MySpace.
¿Por qué hacer algo así? Porque no me gusta sentirme usado. No soy parte de un producto y mis datos no son mercancía intercambiable. Para Facebook tú eres el producto, los anunciantes son el cliente; la lealtad está con el cliente y no con el producto. Además, no me estaba gustando nada esa sensación de que en cualquier momento podría empezar a recibir llamadas por teléfono de completos extraños que tuvieran mis datos, ya fuera para extorsionarme o para venderme cosas ("¡Pero a seis de tus amigos les gustó!"), que al final es lo mismo.
No es esto un exhorto a que hagan lo mismo, para nada. Se queden o se vayan de Facebook, si no los había visto en seis años, eso no va a cambiar que seamos amigos o no. Si de verdad quieren mantener el contacto, llámenme; si quieren mantener un contacto virtual y una conversación, estoy en Google Reader casi todo el día (tal como su nombre lo indica, leyendo). Si me sigues, te sigo, a menos que seas spam.
4.5.10
día contra el manejo de los derechos digitales (drm)
Hoy, cuatro de mayo, es el día contra los derechos digitales. Podría decir mucho al respecto, de cómo un iPad sólo es una tele portátil y el iPhone una estafa controladora, como la música y las películas que compras no son nunca tuyas... Pero, como siempre, alguien ya lo dijo mejor; Benjamín Franklin:

PD: Fui a ver Furia de titanes. Apestó. Durísimo. No vayan.
Aquellos que sacrifican la libertad para conseguir seguridad no merecen ni libertad ni seguridad.Si tu aparato no te deja hacer lo que quieres, copiar tu música, cambiar el formato de tus películas, regalar tus libros, bajar un programa o jugar un juego sin pedir permiso, todo en nombre de la seguridad [monetaria de los grandes conglomerados] entonces te están viendo la cara.

PD: Fui a ver Furia de titanes. Apestó. Durísimo. No vayan.
26.4.10
arizona
La aduana de Cancún (sólo la de Cancún) debería comenzar a filtrar a los gringos por su origen: "¿De Wyoming? Pásele. ¿De Arizona? Un momento por favor..." Después, sumariamente y sin explicaciones, negarles la entrada a estos últimos al país, y luego de una noche en los separos deportarlos, en camión, vía Ciudad Juárez.
11.2.10
vacuna
Me acabo de poner la vacuna contra la Influenza AH1N1 y mentiría si dijera que no me siento un poco raro.
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