blurblog en newsblur

22.3.06

cinco, sobre cinco libros recomendables - V


5. Catedral - Raymond Carver - Anagrama

Carver es el maestro indiscutible del cuento contemporáneo. Déjense del boom y la manga, eso ya pasó hace mucho. Incluso el mismo Carver ya pasó (a mejor vida) hace mucho, por ahí de agosto de 1988. Algunos recordarán sus personajes inolvidables pero sin saberlo: Robert Altman los usó para filmar lo que hasta ahora ha sido su mejor película Short-Cuts (Vidas Cruzadas le pusieron en español en un destello de titulación no tan mala).
En una primera lectura la literatura de Carver puede ser engañosa por parecer simplista, un lector no muy avisado o uno muy bueno pero ligeramente disperso puede terminar los cuentos de Raymond y decir "¿pero por qué tanta faramalla con lo que escribe este señor?" Y la verdad es que Carver es tan bueno que no es fácil explicar por qué lo es.
Digámoslo en pocas palabras: si parece que no pasa nada en sus relatos es porque él así quiso que fuera. Hasta ahí muy simple: ¿entonces yo voy y escribo algo en donde no pase nada y soy tan bueno como Carver? Bueno, no, porque sólo parece que no pasa nada, y el verbo parecer es tan sutil (en el español, al menos), que es muy fácil irse con la finta de que si algo parece ser, debe serlo. Y Carver no cuenta cosas en las que no pasa nada, al contrario, en sus cuentos pasan muchas cosas, como un niño que muere de manera violenta, un hombre que odia a su mujer, otro que se pelea a golpes, otro que se acuesta con tres mujeres en una noche, uno más que cae de cabeza sobre el pavimento; no es que no pase nada, es que lo de verdad importante está pasando por detrás de las acciones del cuento, frente a las narices del lector, pero escondidos por su misma profundidad.
Y así los personajes de los cuentos de Carver nunca salen de sus historias igual que como entraron, siempre se modifican, siempre mutan, y con ellos el lector. Una lectura profunda de Carver puede cambiar una vida. Y son muy pocos los autores de los que me atrevo a decir lo mismo.

2 comentarios:

j. dijo...

Parece describiendo los cuentos de Hemingway. Yo he leído muy poco de Carver y me ha gustado mucho.

Tiene razón, la maravilla (una de tantas) de esos cuentos (y meto acá los de Hemingway también) es como dicen tanto contando "tan poco". A mí me gustan particularmente aquellos en los que todo parece una conversación cualquiera, un encuentro fortuito entre dos, tres personas, y es a través de sus frases a medias y sus gestos que entendemos que algo más está ocurriendo, que una bomba está estallando y nosotros somos los únicos testigos desde la privilegiada posición del testigo invisible que nos ofrece el autor. Esa sensación es deliciosa.

Omegar dijo...

Oh, sí que lo es, oh sí.
Saludos, j.